Hace unos días preparamos estas galletas que os enseño hoy para una Primera Comunión que celebraban dos primos, niño y niña.
Sus madres nos pidieron unas galletas para repartir entre los invitados. Me parecía muy interesante usar estos cortadores de Postreadicción, porque además de ser distintos de la típica muñequita rechoncha, el niño y la niña son del mismo tamaño, y esto era fundamental ya que se iban a entregar en la misma ceremonia.
Además, tienen un tamaño realmente considerable, de unos 14 cm de alto, lo que las hace ideales para dar como regalo.
En este caso son galletas de mantequilla sencillas con un suave toque de vainilla y decoradas con glasa.
Aquí os enseño una foto para que veais cómo iban vestidos los niños y cómo quedó su réplica en galleta. Intentamos ajustarnos lo máximo posible y parece que mal del todo no quedó... (la foto es cortesía de sus padres y publicada con su consentimiento)
Además de los niños y niñas, también nos pidieron unas cruces y, también por huir un poco de una muy simple, y estando donde estamos, no podía ser otra cosa que cruces de la victoria...
¿No os parece muy original?
Finalmente os enseño el conjunto completo, ya empaquetadas individualmente y con su etiqueta personalizada, listo para entregar.
Ver la reacción de los mayores es genial, pero nada comparable a ver la cara de los niños cuando se ven reflejados en una galleta... ¡Es lo más!
Gracias por confiar en nosotros para este día tan importante para los peques. A mi me ha encantado hacerlas.
¿Qué os ha parecido?






















